Aprendiendo a COMPETIR

Compite más y mejor

Reflexiones del día a día, en el café de las mañanas.

Inevitablemente el tema de conversación que se mantiene abierto, es la Crisis y sus consecuencias; aunque no quisiéramos hablar más de ella, no tenemos más remedio que hacerlo, nos sirve de terapia y desahogo: profesionales, empresas, particulares, amas de casa, colegas de trabajo, compañeros de clase… todos tenemos algo que decir.

Dentro de lo malo que está siendo esta crisis, sin duda también tiene conclusiones positivas ó enseñanzas que te da, así, como las experiencias negativas. Escuché en varias ocasiones aquello de: “yo no he tenido fracasos, sino experiencias, en este caso negativas, que también me enseñan… incluso más que las positivas”.

“A ver si esto cambia…” pues siento decirte, que no. No lo creo, y no es algo negativo. Estamos muy cerca de admitir (sería lo mejor) que esta situación  no experimentará grandes cambios, ni a corto, ni  a medio plazo. Si algo tiene que cambiar, somos todos y cada uno de nosotros, debemos participar en el cambio, cada día. Empiezo a ver cada vez más, la introducción de seminarios dirigidos a empresarios, que se introducen diciendo: “Basta ya , tenemos que tomar medidas…”. Estamos en los más parecido al efecto producido por un trauma, una especie de shock: reconocimiento de lo que nos ha pasado, lo admitimos, aprendemos a vivir con esa experiencia y ¡¡ seguir !!

Debemos empezar a admitir y adaptarnos a una situación que ha venido para quedarse, para mucho tiempo. Esto significa que debemos despertar y darnos cuenta que no somos “ricos”, habiendo vivido por encima de nuestras posibilidades, con dinero que además no era nuestro, sino del banco; que las empresas no crecerán de forma tan rápida y con la rentabilidad de tiempos pasados, que tienen que pensar dos veces cómo, cuándo y dónde invertir, aunque ninguna inversión tendrá peor escenario como el que vivimos; que las familias tienen que valorar más lo que tienen a su alcance para el consumo y hacerlo de forma más responsable.. en fin yo creo que todo ello se puede resumir en una preciosa palabra: COMPETIR.

“¿QUE ES COMPETIR?
Existen múltiples y variadas aproximaciones conceptuales a la competencia laboral. Un concepto generalmente aceptado la define como una capacidad efectiva para llevar a cabo éxitosamente una actividad laboral plenamente identificada. La competencia laboral no es una probabilidad de éxito en la ejecución de un trabajo; es una capacidad real y demostrada. Una buena categorización de la competencia, que permite aproximarse mejor a las definiciones, es la que diferencia tres enfoques. El primero concibe la competencia como la capacidad de ejecutar las tareas; el segundo la concentra en atributos personales (actitudes, capacidades) y el tercero, denominado “holístico”, incluye a los dos anteriores.” de buenastareas.com

A menudo utilizamos esta palabra (como muchas otras) “yo soy muy competitivo…”, “mi empresa compite muy bien para ganar…”. Las empresas, profesionales y familias, hemos vivido momentos dulces como consecuencia de un estado del bienestar, por la evolución de servicios que nos hacían la vida mejor; las empresas han crecido en mercados é ingresado beneficios, a veces de forma casi automática, algunas por castigo. Ahora estamos aprendiendo el verdadero significado de la palabra COMPETIR.

Todos hemos hecho nuestro PRESUPUESTO BASE CERO.

Compañías: Todas, las buenas y las no tan buenas; las que están ó han estado en apuros, las que NO, por si acaso. Quizás nunca han hecho un análisis tan profundo del mercado y con tanto interés: situación, tendencia, previsiones, competidores, nuevas ideas, pensamiento lateral, bajar el coste operativo… han analizado el balance partida a partida para saber que gasto operativo se podían quitar, que inversiones ya no se harían, que inversiones podemos ceder… y lamentablemente, cómo abordamos el ERE. Más que nunca están aprendiendo a COMPETIR, dándose cuenta que con menos y mejor aprovechado también se puede vivir.

Profesionales: El mercado laboral que ha experimentado la mayor inmovilización de los últimos años, provocado por la crisis y como consecuencia de la falta de rotación de profesionales entre empresas, es curioso como el último estudio realizado por Randstad, a los empleados sobre su satisfacción en el puesto desempeñado, subió al 65 %. Quizá tenga una lectura oculta “virgencita que me quede como estoy” ó “quien tiene un trabajo, tiene un tesoro”. Se preguntan como pueden ser más competitivos y trabajan para ello: se forman, se reciclan, analizan su competencias… se preparan para crecer, mantenerse ó abordar los cambios; para COMPETIR por su puesto.

Familias: Las economías domesticas, que es la esencia del dinamismo de los mercados, también han hecho sus deberes y se ve día a día. Los salarios que se han visto reducidos por muchas causas: recorte de incentivos, menos horas extras, accesos a puesto peor pagados (mileuristas), unido a la preocupación de una posible pérdida de empleo,  ha sido el empuje que ha obligado a las familias a cuestionar sus gastos: los hijos han pasado de tener 3 ó 4 actividades extra-escolares, ahora tienen 1, 2 ó ninguna; las pólizas de seguros médicos se han cancelado y vuelta a la Seguridad Social “que para eso la pago”, las cenas fuera de casa, antes 4 ó más veces al mes, ahora 1 y mirando el precio del menú. “¿El coche? No lo cambiamos, nos va bien con este”

RESILIENCIA

La tenemos, “La resiliencia es la capacidad que posee un individuo frente a las adversidades, para mantenerse en pie de lucha, con dosis de perseverancia, tenacidad, actitud positiva y acciones, que permiten avanzar en contra de la corriente y superarlas.” E. Chávez y E. Yturralde (2006)

Sin duda esta experiencia nos hará mejores. Quizás, personas algo más conservadoras, gastando menos  ó mirando cómo y dónde lo hacemos. Adaptándonos a ritmos de vida distintos, positivos, pero distintos. Siempre me ha parecido que el comportamiento de las personas iba a ser como los vividos en una post-guerra: con temor, con mucha preocupación, muy previsoras y cautas. Hace unos días escuchaba en las noticias, que el índice de desempleo que Europa estaba experimentando era similar al que se vive en una post-guerra.

“…Pero sobre quien más recayó el peso de la crisis fue sobre el proletariado, que incluso llegó a subdividirse en estratos diferentes según fuera industrial, rural, parado, semiparado o con trabajo fijo.” Texto sobre la historia del Crash del 29 y sus consecuencias en la sociedad.

Admitimos la situación, nos preparamos para COMPETIR más y mejor y nos adaptamos a los cambios con una nueva mentalidad. Esto solo puede ser positivo “cuando has tocado el fondo del pozo, solo queda una camino, salir de él”

“Si sueña con que gana una competición significa que posee la capacidad necesaria para realizar un objetivo o resolver un problema en su vida diaria.”

Me gustaría terminar este post con aires de esperanza, porque pienso que el ser humano es un “animal” capaz de adaptarse a cualquier situación y és su inteligencia y capacidad de adaptación lo que lo hace superior.

Prestar atención a este video, cuando pensamos que todo es difícil y no vemos soluciones, alguien viene y te da una gran lección.

PARA LEER

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